Una crisis educativa en cifras
La reciente Evaluación Nacional de Logros de Aprendizaje de Estudiantes (ENLA) 2025 ha revelado un panorama desalentador para el sistema educativo del país. Solo 12,8% de los alumnos que cursan quinto de secundaria logran alcanzar los aprendizajes esperados en Matemática, mientras que apenas 11,3%% lo hacen en Lectura. Esto significa que cerca de 9 de cada 10 estudiantes finalizan su etapa escolar sin las competencias básicas necesarias para enfrentar desafíos académicos y laborales.
Este alarmante resultado no solo refleja una deficiencia en el aprendizaje, sino que también plantea serias preocupaciones sobre las oportunidades futuras para estos jóvenes. La falta de habilidades fundamentales limita su acceso a estudios superiores y empleos dignos, lo que podría perpetuar un ciclo de pobreza y exclusión social.
María Alejandra Torres, jefa de la carrera de Educación en la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM), subraya que estos resultados son una manifestación clara de las brechas acumuladas durante la trayectoria escolar. A pesar de algunos avances observados en grados inferiores, como cuarto de primaria, los datos sobre quinto grado son preocupantes.
Torres enfatiza que “los resultados no solo alertan sobre bajos niveles; evidencian que muchos estudiantes están terminando la escuela sin consolidar aprendizajes fundamentales”. Esta situación es crítica ya que afecta directamente su capacidad para desenvolverse en un mundo laboral cada vez más exigente y especializado.
A medida que se profundiza esta crisis educativa, se vislumbran consecuencias directas para el desarrollo económico del país. Una fuerza laboral con escasas habilidades lectoras y matemáticas enfrenta mayores dificultades para acceder a empleos formales y productivos. Según Torres, “si el país no fortalece las capacidades educativas desde la base, limitará su potencial para innovar y atraer inversiones”.
Ante este panorama sombrío, es imperativo fortalecer la formación docente. La profesora Torres advierte que “el rol del educador será crucial” para cerrar estas brechas educativas. Se requiere una preparación adecuada que incluya estrategias pedagógicas efectivas y el uso inteligente de tecnologías educativas.
A medida que se avanza hacia un futuro donde la educación es clave para el desarrollo sostenible, es esencial abordar estas deficiencias con urgencia. La calidad educativa debe ser una prioridad nacional si se desea construir una sociedad más equitativa e inclusiva.


