Comunidades de Ayacucho enfrentan un aislamiento crítico
La Mar, Ayacucho – Después de más de tres semanas de intensas lluvias, los pobladores de San Miguel, Chiquintirca y San Antonio se encuentran en una situación desesperante. Desde hace 20 días, la carretera que conecta estas comunidades ha quedado bloqueada por deslizamientos de tierra y piedras, dejando a sus residentes incomunicados y sin acceso a servicios básicos.
La interrupción del tránsito no solo ha afectado la movilidad de los adultos, sino que también ha tenido un impacto significativo en los niños que asisten a la escuela. Muchos estudiantes se ven obligados a cruzar a pie las zonas peligrosas para llegar a sus centros educativos. Yef Anderson Lizana Guillén, un residente local, expresó su frustración: “Durante las mañanas, muchos niños cruzan a pie para asistir a sus clases. La emergencia ha sido ignorada por las autoridades”.
A pesar de que los alcaldes distritales de Ninabamba y Patibamba realizaron visitas para evaluar la situación, hasta el momento no se ha enviado maquinaria pesada para limpiar la vía. Los habitantes han hecho un llamado al Gobierno Regional de Ayacucho, solicitando retroexcavadoras y cargadores frontales para remover los escombros y restablecer el acceso seguro entre las localidades.
Las comunidades afectadas están cada vez más preocupadas por su capacidad para abastecerse con productos esenciales. La falta de respuesta inmediata por parte de las autoridades locales y regionales está generando una creciente tensión entre los residentes. “No hemos visto ninguna acción concreta después de 20 días”, lamentó Lizana.
A medida que continúan las lluvias en la región, el riesgo de nuevos deslizamientos aumenta. Las comunidades piden no solo una solución temporal sino también medidas preventivas que eviten futuras crisis similares. La falta de infraestructura adecuada para enfrentar estos fenómenos naturales pone en evidencia la necesidad urgente de atención gubernamental.


