Un nuevo enfoque en el narcotráfico
En un giro sorprendente dentro del mundo del narcotráfico, el cártel de Sinaloa ha implementado una estrategia innovadora para exportar cocaína desde Perú hacia Estados Unidos. Este plan, que combina técnicas tradicionales con tecnología moderna, ha despertado la atención de las autoridades internacionales.
La fachada agrícola utilizada por esta organización criminal se basa en la compra de clorhidrato de cocaína directamente desde las regiones productivas del VRAEM y el Huallaga. Para llevar a cabo sus operaciones, los miembros del cártel se han infiltrado en el sector agrícola peruano, utilizando a falsos empresarios para adquirir la droga.
Con el objetivo de evitar la detección por parte de las autoridades, la red criminal ha comenzado a utilizar criptomonedas y billeteras virtuales. Esta táctica les permite realizar transacciones financieras sin dejar rastro físico, facilitando así su operación logística. Según informes de la Dirección Antidrogas (Dirandro), este método representa un cambio significativo en las tácticas utilizadas por los narcotraficantes.
Durante el verano, cuando la producción de cebolla alcanza su punto máximo en Perú, el cártel decidió camuflar sesenta kilos de cocaína dentro de doscientas cuarenta cebollas falsas. Estas cebollas fueron elaboradas con moldes sintéticos y recubiertas con capas reales para engañar a los inspectores aduaneros.
A pesar del ingenio detrás del plan, las autoridades estaban al tanto. Gracias a una alerta de inteligencia conjunta entre Dirandro y la DEA, se llevó a cabo una vigilancia secreta sobre el contenedor que transportaba la droga. El 6 de julio, tras un seguimiento meticuloso, se ejecutó una operación que culminó en Miami.
Las fuerzas federales estadounidenses interceptaron a Mireya Delgado, una ciudadana estadounidense que había sido contratada para retirar el cargamento del puerto. Se le ofrecieron 20 mil dólares por trasladar la droga hacia Chicago; sin embargo, fue arrestada antes de completar su misión.
El Departamento de Justicia de los Estados Unidos está llevando este caso bajo un expediente penal específico en Florida. Las investigaciones continúan mientras se rastrean las transacciones relacionadas con criptomonedas utilizadas para financiar esta operación ilícita.
A medida que avanza este caso judicial, Dirandro mantiene un estrecho seguimiento sobre las actividades del cártel en Perú. El coronel Jenner Lozada Gordillo ha enfatizado que es crucial cerrar cualquier posible ruta alternativa que estas organizaciones puedan intentar establecer para continuar sus operaciones ilegales.


