Un cambio que afecta a millones
La madrugada del 1 de noviembre de 2026, millones de estadounidenses experimentarán un fenómeno familiar: el regreso al horario estándar tras la finalización del horario de verano. A las 2:00 a.m., los relojes retrocederán una hora, marcando así el inicio de un nuevo ciclo temporal que se repetirá cada año. Sin embargo, este ajuste no será uniforme en todo el país.
En la mayoría de los estados, incluyendo Nueva York, Chicago, y Los Ángeles, los ciudadanos deberán ajustar sus relojes, mientras que otros lugares como Hawái y gran parte de Arizona no verán cambios. Este último estado es particularmente interesante, ya que la Nación Navajo dentro de Arizona sí observa el horario de verano, creando confusión sobre qué localidades deben realizar ajustes.
A pesar de ser una práctica común, muchos se preguntan por qué existe esta tradición del cambio horario. La razón principal es maximizar la luz solar durante las horas activas del día. Sin embargo, este ajuste también tiene implicaciones prácticas para quienes dependen de dispositivos electrónicos; muchos teléfonos móviles y computadoras actualizan automáticamente la hora, pero no todos lo hacen correctamente.
A menudo se cree que este ajuste proporciona una hora extra para dormir; sin embargo, esto depende del comportamiento individual. Mientras algunos pueden aprovechar esta hora adicional para descansar más, otros simplemente ajustan su rutina sin notar diferencia alguna.
A pesar de las discusiones recientes sobre la posible eliminación del cambio estacional mediante leyes como la Sunshine Protection Act, actualmente no hay legislación aprobada que elimine este ajuste programado para noviembre. El proyecto ha sido debatido en el Congreso pero aún no ha recibido luz verde definitiva.
- Asegúrate de revisar manualmente tus relojes analógicos y dispositivos que no se actualizan automáticamente antes del 1 de noviembre.
- No olvides que algunas jurisdicciones como Puerto Rico y Guam tampoco realizan ajustes estacionales.


