Sociedad

Beto Coral: La sombra de la persecución política se cierne sobre un activista colombiano en EE. UU.

El activista colombiano Beto Coral denuncia persecución política tras ser detenido en EE.UU., donde reside desde 2015 con una solicitud de asilo pendiente.

Valeria Quispe 3 min de lectura
Beto Coral: La sombra de la persecución política se cierne sobre un activista colombiano en EE. UU.

Un arresto que despierta controversia

Franklin Humberto Coral, conocido popularmente como Beto Coral, ha denunciado que su reciente detención por parte de las autoridades migratorias de Estados Unidos es el resultado de una persecución política motivada por sus opiniones y actividades en defensa de los derechos humanos. Este activista colombiano, quien reside en el país norteamericano desde 2015, sostiene que nunca ha cometido delitos y que su arresto está vinculado a su oposición a figuras políticas colombianas.

En un mensaje publicado en su cuenta de X, Coral recordó su legado familiar, señalando que es hijo del mayor Humberto Coral Caballero, un oficial de la Policía Nacional de Colombia entrenado por la DEA y fallecido en la lucha contra el narcotráfico. “No soy un criminal”, enfatizó Beto, defendiendo su integridad y compromiso con la justicia social.

Beto Coral ingresó legalmente a Estados Unidos el 25 de diciembre de 2015 y solicitó asilo político en marzo del año siguiente, siguiendo recomendaciones de funcionarios estadounidenses. A lo largo de estos años, ha mantenido todos los permisos necesarios para residir legalmente en el país. Sin embargo, las autoridades han clasificado su situación como la de un “extranjero ilegal” debido a supuestas irregularidades con su visado.

Coral relaciona su detención con una denuncia presentada recientemente contra Abelardo de la Espriella, candidato presidencial colombiano, por presunta grabación ilegal. Según él, esta acción podría haber motivado a ciertos sectores políticos a actuar en su contra. “Me manifesté contra las injusticias ejerciendo mi derecho a la libertad de expresión”, afirmó Coral.

El presidente colombiano Gustavo Petro, al enterarse del arresto, exigió información al gobierno estadounidense sobre el paradero del activista y denunció lo que considera una posible persecución política. Esta situación ha generado preocupación no solo entre los familiares y amigos de Coral sino también entre defensores internacionales de derechos humanos.

A medida que avanza este caso, Beto Coral continúa esperando respuestas claras sobre su situación legal mientras enfrenta acusaciones infundadas que amenazan no solo su libertad sino también sus ideales políticos. Con una solicitud de asilo aún pendiente desde hace casi una década, se encuentra atrapado entre dos mundos: el deseo ferviente por regresar a Colombia para luchar por sus convicciones y la incertidumbre sobre si podrá permanecer en Estados Unidos sin ser víctima del sistema judicial.

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