Desalojo y demolición en la Carretera Central
En un operativo que comenzó en la madrugada del 9 de mayo, la Municipalidad Metropolitana de Lima, junto con la Municipalidad de Ate y la Policía Nacional, llevó a cabo el desalojo y demolición de aproximadamente 30 predios irregulares en la cuadra 66 de la avenida Nicolás Ayllón. Esta acción es parte de un plan más amplio para recuperar espacios públicos y mejorar la transitabilidad en una de las vías más congestionadas hacia el este de Lima.
Más de 2.300 metros cuadrados fueron recuperados durante esta intervención, que abarcó desde el grifo Tokio hasta el mercado APROMEC, a la altura del kilómetro 10. Las estructuras demolidas incluían locales comerciales y edificaciones que ocupaban áreas destinadas al tránsito vehicular y peatonal.
El alcalde de Ate, Franco Vidal, destacó que el principal objetivo es ejecutar obras para ampliar la Carretera Central. “La finalidad es hacer nuevas veredas y pistas”, afirmó durante una transmisión en vivo desde el lugar del desalojo. Según Vidal, las ocupaciones irregulares permitidas por administraciones anteriores habían reducido significativamente el ancho de esta importante vía.
El proyecto contempla no solo la ampliación de carriles, sino también una mejora integral del recorrido entre Vitarte y Santa Clara. Además, se prevé complementar estas obras con un proyecto denominado “recuperación del corte de cerro Candela”, que añadirá dos nuevos carriles a esta arteria vial.
Franco Vidal explicó que esta recuperación fue posible gracias a coordinaciones iniciadas en 2024 con el entonces alcalde electo Rafael López Aliaga. Dado que la Carretera Central es una vía metropolitana bajo competencia de la MML, era necesario obtener una delegación de facultades para poder intervenir directamente.
“Cuando un alcalde local quiere hacer una obra en una competencia metropolitana debe solicitar dicha autorización”, comentó Vidal sobre los procedimientos necesarios para llevar a cabo este tipo de proyectos conjuntos.
Tanto las municipalidades involucradas como sus representantes aseguraron que los ocupantes fueron notificados meses antes del inicio del operativo. La gerente de Fiscalización y Control de la MML, Mariela Falla, indicó que las primeras notificaciones se emitieron desde enero, solicitando inicialmente el retiro voluntario.
Franco Vidal también subrayó que todos los propietarios afectados recibieron procedimientos administrativos sancionadores (PAS) y que existe documentación respaldando cada acción ejecutada durante este proceso.
A medida que avanza este ambicioso proyecto, se implementará un plan para desviar el tráfico vehicular durante las obras. Los vehículos pesados serán redirigidos por avenidas alternas mientras se trabaja en mejorar uno de los corredores más importantes para Lima Metropolitana. Con estas acciones, se espera no solo reducir la congestión vehicular sino también ofrecer mejores condiciones para todos los usuarios viales.


