Un giro inesperado en la justicia peruana
El Tribunal Constitucional (TC) de Perú ha tomado una decisión que ha conmocionado al país: la anulación de la condena de 12 años de prisión impuesta a Daniel Urresti Elera por el asesinato del periodista Hugo Bustíos, ocurrido en 1988. Esta resolución no solo libera a Urresti, sino que también plantea serias interrogantes sobre el estado de la justicia y los derechos humanos en el país.
Hugo Bustíos, corresponsal de la revista Caretas, fue asesinado el 24 de noviembre de 1988. Su muerte marcó un capítulo oscuro en la historia del periodismo peruano, siendo uno de los más de 60 periodistas asesinados entre 1980 y 2000. La condena a Urresti se había dictado en abril de 2023, pero el TC argumentó que los hechos imputados habían prescrito y no podían ser considerados como delitos de lesa humanidad debido a la vigencia del Estatuto de Roma desde 2002.
En su fallo, el TC destacó que la prescripción del delito se había cumplido hace más de una década, lo que significa que cualquier acción penal contra Urresti ya no era válida. El tribunal subrayó que aplicar retroactivamente las disposiciones del Estatuto sería inconstitucional y violaría principios fundamentales del derecho penal.
La decisión ha generado reacciones polarizadas. Por un lado, Miguel Ángel Soria, abogado de Urresti, celebró la resolución como una victoria por justicia tardía. “Estamos satisfechos porque se ha reconocido que mi cliente fue condenado injustamente”, afirmó Soria. Sin embargo, muchos críticos han expresado su indignación ante lo que consideran un retroceso en la lucha contra la impunidad.
Sharmelí Bustíos, hija del periodista asesinado, expresó su dolor en redes sociales: “Increíblemente, quien fue condenado por su asesinato saldrá libre”.
A medida que se desarrollan las repercusiones legales y sociales del fallo, expertos advierten sobre las implicaciones futuras para otros casos similares. Zuliana Lainez, presidenta de la Asociación Nacional de Periodistas (ANP), enfatizó que este es un golpe devastador para quienes luchan contra la impunidad en crímenes cometidos contra periodistas.
A pesar del fallo favorable para Urresti, algunos abogados están considerando llevar este caso al Sistema Interamericano de Derechos Humanos si se agotan todas las instancias nacionales. Esto podría abrir un nuevo capítulo en la búsqueda de justicia para las víctimas y sus familias.


