Expectativas de un nuevo gobierno
La excongresista Keiko Fujimori se prepara para asumir la presidencia de Perú en menos de tres semanas, después de una reñida contienda electoral donde derrotó al candidato Roberto Sánchez. Con el 73% de la población demandando que su administración priorice el combate a la inseguridad, el nuevo gobierno enfrenta un desafío monumental desde el inicio.
Las encuestas recientes indican que los peruanos están profundamente preocupados por el aumento de crímenes y extorsiones que han afectado a sectores vulnerables como transportistas y bodegueros. Este clamor social ha llevado a muchos a considerar que la seguridad ciudadana debe ser el eje central del nuevo Ejecutivo. Según analistas políticos, este problema no es nuevo; ha sido una constante en las últimas administraciones sin soluciones efectivas.
Aparte de la seguridad, otros temas cruciales emergen del estudio realizado por Datum para El Comercio. La generación de empleo y la reactivación económica son vistas como prioridades por un 26% de los encuestados, mientras que mejorar los servicios de salud y educación también figuran entre las demandas más apremiantes. Sin embargo, solo un 9% considera que reducir la pobreza es una prioridad inmediata.
A medida que se acerca su toma de posesión, las expectativas sobre quiénes formarán parte del gabinete son altas. Un 61% prefiere ministros provenientes de otras fuerzas políticas, lo que indica un deseo por parte del electorado de ver un gobierno inclusivo y colaborativo. En este contexto, Luis Galarreta, secretario general del partido Fuerza Popular y primer vicepresidente electo, se perfila como uno de los candidatos principales para ocupar la jefatura del Gabinete Ministerial.
El actual presidente José María Balcázar, quien deja su cargo con una aprobación del 26%, ha enfrentado críticas severas durante su gestión. Su administración cierra con un Congreso altamente desaprobado debido a escándalos relacionados con corrupción y mala gestión. Este contexto crea una atmósfera propicia para que Keiko Fujimori intente distanciarse de esos problemas y establecer nuevas bases para su gobierno.
A pesar del pesimismo generalizado en años recientes debido a crisis políticas continuas, más del 52% cree que Perú mejorará en los próximos cinco años bajo el liderazgo fujimorista. Sin embargo, esta esperanza viene acompañada de advertencias sobre las dificultades inherentes al manejo efectivo de temas complejos como la seguridad y corrupción desde sus primeros días en el poder.


