Un recorrido estratégico por Perú
En un esfuerzo por consolidar su apoyo electoral, Keiko Fujimori, candidata presidencial de Fuerza Popular, ha llevado a cabo una intensa gira por diversas regiones del país. En el último mes, ha visitado al menos 29 localidades en ocho regiones, incluyendo Lima, Tumbes y Ayacucho, como parte de su estrategia denominada «ruta del diálogo». Este enfoque busca conectar con los votantes y reforzar su base de apoyo antes del balotaje.
Fujimori ha centrado sus esfuerzos en las áreas donde obtuvo mejores resultados en la primera vuelta. De las 29 zonas recorridas, 24 corresponden a distritos donde logró la victoria. En Lima, se reunió con líderes comunitarios en distritos como Santa Rosa y San Juan de Lurigancho, donde recibió un respaldo significativo con más de 114 mil votos.
Afuera de la capital, su gira incluyó paradas en Tumbes y Piura entre el 12 y el 15 de mayo, donde acumuló un total de 645 mil votos, representando aproximadamente el 22% de su votación nacional. Sin embargo, evitó grandes ciudades como Ayacucho, donde su competidor Roberto Sánchez obtuvo más del 89% de los votos.
Durante sus visitas, Fujimori ha adoptado un discurso que enfatiza la importancia de escuchar a los ciudadanos sobre sus problemas locales. Además, recuerda las obras realizadas durante el gobierno de su padre, el expresidente Alberto Fujimori. Asegura que muchas políticas exitosas serán reimplementadas si es elegida presidenta.
A pesar de sus esfuerzos por conectar con los votantes, algunos analistas políticos han cuestionado la efectividad de su estrategia. Enrique Castillo señala que mantener un enfoque pasivo podría no ser suficiente para atraer a aquellos electores que no apoyaron a Fuerza Popular en la primera vuelta. La necesidad de ganar nuevos votos es crucial para superar a sus oponentes.
No obstante las críticas recibidas, Fujimori continúa prometiendo cambios significativos si llega al poder. Ha propuesto remodelar colegios construidos durante la administración paterna y ofrecer incentivos económicos a líderes comunitarios involucrados en programas sociales como ollas comunes.
A medida que se acerca el balotaje programado para este domingo, Keiko Fujimori parece decidida a intensificar sus esfuerzos por captar más apoyo popular. Con una agenda centrada en promesas concretas y una narrativa que busca distanciarse del pasado controvertido del fujimorismo, queda por ver si estas estrategias serán suficientes para asegurarle una victoria electoral.


