Un panorama sombrío para Fuerza Popular
En los últimos 16 años, Fuerza Popular ha logrado ganar solo tres gobiernos regionales y no ha conseguido colocar un solo alcalde en Lima Metropolitana. Este desempeño electoral plantea serias dudas sobre el futuro del partido, que alguna vez fue una de las principales fuerzas políticas del Perú. En las elecciones subnacionales de este año, la situación es aún más crítica: el partido ha presentado listas en solo diez distritos de la capital, la cifra más baja en su historia.
Los resultados en Lima son alarmantes. En 2014 y 2018, el candidato Alberto Sánchez Aizcorbe y Diethell Columbus obtuvieron apenas un 2.7% de los votos. En 2022, Fuerza Popular decidió no participar en la contienda por la alcaldía. La lideresa del partido, Keiko Fujimori, anunció a César Combina como precandidato, pero las proyecciones eran desalentadoras; los sondeos le otorgaban solo un 3% de apoyo antes de que el partido se retirara completamente de la carrera electoral.
El abandono de la carrera electoral por parte del fujimorismo refleja una estrategia desesperada. Fujimori tuiteó que apoyarían a una candidatura que integrara a quienes creen que Lima no debe caer en manos del populismo o la izquierda. Sin embargo, esta decisión ha llevado al partido a una situación donde no han podido colocar ni un solo alcalde en los distritos limeños hasta ahora.
Expertos analizan las razones detrás del fracaso electoral. Según Mauricio Zavaleta, politólogo de la Universidad de Pittsburgh, el antivoto que arrastra Fuerza Popular complica su capacidad para atraer candidatos viables fuera del ámbito nacional. Además, muchos aspirantes prefieren no asociarse con una marca política que podría perjudicar su imagen local.
A medida que se acercan las elecciones municipales y regionales de octubre próximo, el futuro para Fuerza Popular parece incierto. Con solo nueve candidatos a gobiernos regionales y una cobertura nacional limitada al 22.4%, muchos se preguntan si este será el final para uno de los partidos más influyentes del país o si podrán reinventarse ante un electorado cada vez más crítico.


