Un primer debate lleno de tensiones y promesas
La noche del pasado lunes, Lima fue testigo del primer debate municipal que reunió a 13 de los 26 candidatos a la alcaldía, un evento organizado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE). Desde las 20 horas hasta casi la medianoche, los postulantes expusieron sus visiones para una ciudad marcada por la inseguridad y la desconfianza en las autoridades.
El exministro del Interior, Daniel Urresti, quien busca nuevamente el cargo de alcalde, no escatimó en promesas. Aseguró que si es elegido, implementará un plan para capturar a 100 delincuentes diarios mediante equipos especiales bajo el mando de la Policía Nacional. Sin embargo, su propuesta generó críticas inmediatas. Simon Munaro cuestionó la viabilidad de crear una policía metropolitana, recordando fracasos históricos en el manejo policial.
Por su parte, el candidato de Somos Perú, Bruce, defendió su trayectoria ante las acusaciones lanzadas por Susel Paredes sobre su respeto hacia los derechos laborales. En un tono desafiante, Bruce afirmó que “quien despide a una empleada por estar embarazada no merece ser alcaldesa”. Además, criticó duramente al actual alcalde López Aliaga por malgastar recursos públicos en proyectos fallidos.
A lo largo del debate, otros candidatos también hicieron sentir sus voces. Elio Riera abogó por un enfoque legalista y ético en la gestión municipal. Mientras tanto, Oswaldo Vargas prometió una Lima más segura y justa basada en su experiencia como alcalde de Chosica.
Las tensiones fueron palpables durante todo el evento. Sandro Caller le recordó a Urresti que debía centrarse en las funciones municipales y no actuar como coordinador logístico del Ministerio del Interior. Esta crítica resonó entre los asistentes y dejó claro que muchos consideran que Urresti debe ajustar su enfoque si desea ganar apoyo popular.
El debate culminó con Urresti pidiendo perdón a los limeños por errores pasados que le costaron la alcaldía hace cuatro años. Su declaración final fue contundente: “El 4 de octubre no solo elegimos un alcalde; elegimos entre seguir viviendo con miedo o construir una Lima segura”. La jornada concluyó dejando claro que cada candidato tiene mucho que demostrar antes de las elecciones.


