Un nuevo capítulo en la relación energética entre Shell y Venezuela
En un movimiento que podría redefinir el panorama energético en la región, Shell ha iniciado conversaciones avanzadas con el Gobierno de Venezuela para desarrollar importantes zonas de gas natural. Este interés se centra en cuatro áreas estratégicas ubicadas cerca de Trinidad y Tobago, donde se encuentran algunos de los yacimientos marinos más grandes del país.
La compañía británica lleva años intentando avanzar en el desarrollo del yacimiento de gas Dragon, que cuenta con unas reservas estimadas de 4,2 billones de pies cúbicos. Según informes recientes, Shell podría tomar una decisión final sobre este proyecto a finales de este año. Sin embargo, las nuevas negociaciones apuntan a incluir zonas vecinas que ampliarían significativamente su presencia en el país sudamericano.
Además del yacimiento Dragon, Shell tiene como objetivo acceder a tres importantes yacimientos que forman parte del proyecto Mariscal Sucre, que alberga unas reservas combinadas de 12 billones de pies cúbicos. Esta iniciativa se complementa con la zona marítima de Loran, que posee 7,3 billones de pies cúbicos, extendiéndose hasta Trinidad y Tobago. En total, estas áreas podrían sumar alrededor de 20 billones de pies cúbicos.
A través de estas negociaciones, Shell planea enviar gas venezolano a Trinidad y Tobago para su procesamiento en instalaciones destinadas a la exportación como parte del proyecto Atlantic LNG. Este movimiento no solo fortalecería la posición de Shell en el mercado internacional sino que también podría ser un gran impulso para la producción nacional de gas tanto en Venezuela como en Trinidad y Tobago.
No es la primera vez que Shell colabora con Trinidad y Tobago; actualmente opera la parte trinitense del yacimiento Loran-Manatee. Por otro lado, Chevron mantiene participaciones significativas en dos bloques relacionados con el lado venezolano del mismo campo. La proximidad geográfica entre estos países —con Venezuela a solo seis millas de Trinidad— hace que esta colaboración sea aún más atractiva.
A pesar del creciente interés por parte de Shell, hasta ahora no ha habido respuesta oficial por parte del Ministerio de Petróleo venezolano ni por parte de PDVSA o Chevron respecto a estas negociaciones. La situación actual plantea interrogantes sobre cómo se desarrollarán las relaciones energéticas entre estos actores clave.


