Un feriado que impulsa el turismo
La Semana Santa de este año se perfila como un periodo clave para el sector turístico en Perú, con proyecciones que indican la movilización de aproximadamente 1,9 millones de personas. Este movimiento no solo refleja la devoción religiosa del país, sino también un impacto económico estimado en S/906 millones, lo que representa un aumento significativo respecto a años anteriores.
Según datos proporcionados por la Cámara de Comercio de Lima (CCL), se espera que esta Semana Santa genere un dynamismo del 10% más que el registrado durante el mismo feriado en 2025. Las regiones con una fuerte tradición religiosa, como Ayacucho y Cusco, están preparadas para recibir a miles de visitantes ansiosos por participar en las festividades.
El transporte terrestre sigue siendo la opción preferida por los viajeros, con una proyección de 1,3 millones de personas utilizando este medio. Esto representa un incremento entre el 8% y 10% respecto al año anterior. Por otro lado, Lima Airport Partners (LAP) anticipa que alrededor de 297.000 pasajeros utilizarán el nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez durante estos días festivos, lo cual es un aumento del 7%.
A nivel nacional, los destinos más solicitados incluyen Cusco y Arequipa. Sin embargo, las salidas internacionales también están en auge, destacando rutas hacia Punta Cana y Madrid. “Los días pico se concentrarán entre el jueves 2 y el domingo 5”, indicó LAP.
A pesar de algunos contratiempos recientes relacionados con accidentes viales que han afectado la percepción sobre la seguridad del transporte hacia Ayacucho, las autoridades locales esperan recibir entre 40.000 y 70.000 turistas. La región es conocida por sus impresionantes procesiones masivas y su rica historia religiosa.
Cusco también se posiciona como uno de los destinos más atractivos durante esta festividad. Se estima que alrededor de 28.000 visitantes llegarán a esta región, lo que representa un crecimiento del 8%. Fernando Santoyo, presidente de la Cámara de Comercio local, espera generar unos S/15 millones adicionales, acercándose así a niveles económicos previos a la pandemia.
No obstante los buenos augurios para el turismo peruano durante esta Semana Santa, hay desafíos presentes. La competencia ha aumentado considerablemente debido al crecimiento de plataformas como Airbnb que han comenzado a desplazar a los hoteles tradicionales. Actualmente se reporta una ocupación hotelera del 65%.
A pesar del contexto internacional complicado marcado por tensiones geopolíticas y aumentos en los costos operativos debido al Fenómeno El Niño débil, se prevé que cada persona gaste alrededor de S/450, lo cual es un incremento del 7.14%. Este optimismo refleja no solo una recuperación económica esperada sino también una reafirmación cultural ante las tradiciones religiosas profundamente arraigadas en Perú.


