Un panorama incierto para la economía peruana
Las elecciones presidenciales en Perú están generando un clima de incertidumbre económica que preocupa a analistas y ciudadanos por igual. A medida que se acercan los comicios, las propuestas de los principales partidos políticos han comenzado a tomar forma, revelando iniciativas que podrían tener un alto costo fiscal y repercusiones significativas en el futuro del país.
Siete partidos dominan actualmente las encuestas de intención de voto: Renovación Popular, Fuerza Popular, Buen Gobierno, Ahora Nación, Juntos por el Perú (JPP), Alianza para el Progreso (APP), y País para Todos. Cada uno presenta propuestas que, según expertos del Instituto Peruano de Economía (IPE), podrían aumentar considerablemente el déficit fiscal.
El análisis del IPE indica que algunas iniciativas, especialmente en el ámbito del transporte, podrían generar costos anuales exorbitantes. Por ejemplo, el plan de Renovación Popular podría incrementar el gasto público en hasta S/52 mil millones. Otras formaciones políticas como APP y Fuerza Popular también presentan cifras preocupantes: S/48 mil millones y S/34 mil millones respectivamente. JPP no se queda atrás, ya que su propuesta sobre remuneraciones docentes podría añadir otros S/8 mil millones al costo estimado.
En cuanto a las políticas laborales, JPP propone ajustar el salario mínimo a las necesidades de la población, mientras que APP tiene como objetivo elevarlo a S/2000 para 2031. Sin embargo, estas medidas generan inquietud entre los economistas sobre su viabilidad y su impacto en la creación de empleo formal.
A pesar del aumento alarmante en denuncias por extorsión —que fueron 5.5 veces más altas en 2024 comparado con 2019— muchos partidos carecen de estrategias concretas para abordar este problema. Renovación Popular es notablemente omisa al respecto. En cuanto a la minería ilegal, solo este partido no ha presentado medidas efectivas para combatirla.
A medida que se desarrollan estas campañas electorales, surge una necesidad urgente: contar con partidos comprometidos con la inversión privada como motor fundamental para generar empleo y reducir la pobreza. La falta de propuestas claras sobre sostenibilidad fiscal y combate a economías ilegales pone aún más presión sobre un sistema ya frágil.


