Un acuerdo crucial para la seguridad energética
Petro-Perú y ProInversión han dado un paso significativo al emitir un comunicado conjunto que busca aclarar las recientes inquietudes sobre la implementación de medidas extraordinarias en el sector energético. Este anuncio se produce en un contexto donde la continuidad del abastecimiento de combustibles es más crítica que nunca.
Ambas entidades han reafirmado su compromiso de operar bajo el marco del Decreto de Urgencia 003-2026, asegurando que todos los mecanismos financieros, incluidos fideicomisos y recursos, serán administrados directamente por ProInversión. Según el comunicado, este modelo de gobernanza corporativa está diseñado para proporcionar al país y a los acreedores una total trazabilidad y eficiencia en el uso de los fondos.
El objetivo principal de estos fondos es claro: asegurar la compra de crudo y mantener una cadena logística robusta a nivel nacional. Esto es vital no solo para evitar cualquier riesgo de desabastecimiento, sino también para proteger a la población y a los sectores productivos del país. La alta dirección de Petro-Perú ha manifestado su compromiso público para optimizar procesos internos, facilitando toda la información necesaria que ProInversión requiera.
Este acuerdo llega tras una serie de tensiones reportadas entre Petro-Perú y ProInversión, donde se cuestionaron decisiones administrativas dentro de la empresa estatal. A pesar de estos desafíos, ambas instituciones han decidido trabajar juntas hacia un objetivo común: fortalecer la seguridad energética del Perú.
A lo largo del comunicado, se enfatiza que este proceso es eminentemente técnico y no político. La intención es devolverle a Petro-Perú su autosostenibilidad mientras se protege la seguridad energética del país. Este enfoque podría ser clave para restaurar la confianza tanto en el sector público como privado respecto a las operaciones energéticas en Perú.


