Un nuevo capítulo en el suministro de petróleo para Perú
En un movimiento estratégico que refleja la creciente inestabilidad del mercado energético mundial, Petro-Perú, la refinería estatal peruana, ha cerrado un acuerdo para adquirir casi medio millón de barriles de crudo “Bayou Choctaw” provenientes de la reserva estratégica de Estados Unidos. Este contrato marca un hito significativo en la búsqueda del país andino por diversificar sus fuentes de suministro energético.
La decisión de liberar parte de las reservas estratégicas estadounidenses se produce en el contexto de tensiones geopolíticas, especialmente a raíz del conflicto entre Irán e Israel y su impacto en los precios globales del petróleo. Según informes, este es uno de los movimientos más significativos desde que el gobierno estadounidense comenzó a liberar reservas como respuesta a situaciones críticas. En 2022, tras la invasión rusa a Ucrania, se liberaron 180 millones de barriles, lo que demuestra cómo las circunstancias pueden alterar drásticamente los flujos energéticos establecidos durante décadas.
El suministro será gestionado por el Grupo Trafigura y está programado para llegar a Perú el próximo mes. Aunque Trafigura no ha comentado oficialmente sobre este acuerdo, se sabe que ha recibido cerca de nueve millones de barriles desde las reservas estratégicas estadounidenses como parte de un préstamo. Este tipo de transacciones no son nuevas; sin embargo, subrayan cómo las dinámicas comerciales están cambiando rápidamente.
No solo se limita al crudo estadounidense; Petro-Perú también ha dado un paso audaz al comprar petróleo venezolano por primera vez desde 2009. La empresa adquirió dos cargamentos que suman un millón de barriles, combinando una mezcla del crudo Merey 16 venezolano y West Texas Intermediate (WTI) proveniente de EE.UU., con entregas programadas para abril y mayo. Esta decisión resalta una notable evolución en la política energética peruana tras el relajamiento gradual de las sanciones estadounidenses contra Venezuela.
A medida que Perú busca asegurar su abastecimiento energético frente a una crisis global sin precedentes, estas decisiones reflejan una estrategia más amplia para diversificar su mezcla petrolera tradicionalmente dominada por crudos ecuatorianos. Con estos movimientos audaces hacia nuevas fuentes y proveedores, Petro-Perú está posicionándose para enfrentar mejor los desafíos futuros en un entorno energético cada vez más volátil.


