Una auditoría que sacude a Petro-Perú
Petro-Perú, la estatal petrolera del país, se encuentra en el centro de una controversia tras la publicación de un informe de auditoría realizado por PwC Perú. Este análisis ha revelado que las pérdidas reportadas para el año 2025 fueron significativamente mayores a las anunciadas inicialmente. En lugar de los US$468,3 millones que la empresa había declarado, las pérdidas reales ascienden a US$601,4 millones.
El informe fue aprobado por el directorio de Petro-Perú el pasado 30 de junio, y destaca “inconsistencias importantes” en los supuestos utilizados por la gerencia para proyectar flujos de efectivo futuros. Estas discrepancias han llevado a cuestionar la transparencia y la gestión financiera dentro de la compañía.
PWC ha indicado que es necesario incrementar las provisiones por deterioro en los estados financieros al 31 de diciembre del 2025. Esto implica que Petro-Perú no solo subestimó sus pérdidas, sino también su responsabilidad fiscal relacionada con activos no cuantificados.
La firma auditora enfatiza que su objetivo es asegurar que los estados financieros estén libres de “incorrecciones materiales”, ya sea por fraude o error. Sin embargo, PwC ha encontrado una incorrección material en la Memoria Anual del 2025, lo cual podría tener repercusiones legales y financieras significativas para Petro-Perú.
A pesar del impacto negativo en su reputación, el informe señala que es responsabilidad directa de la gerencia preparar y presentar razonablemente estos estados financieros. La falta de control interno adecuado podría llevar a consecuencias severas para aquellos responsables.
PWC también ha señalado preocupaciones sobre pasivos no reportados adecuadamente. Entre ellos se incluye una deuda pendiente con contratistas relacionados con Altamesa Energy, exsocio en el desarrollo del lote 192, ascendiendo a US$28 millones. Esta falta de información precisa plantea dudas sobre la capacidad financiera real de Petro-Perú para continuar operando como empresa viable.
A medida que surgen más detalles sobre esta situación financiera crítica, queda claro que Petro-Perú enfrenta un futuro incierto. Las advertencias sobre su capital negativo y las condiciones económicas adversas podrían poner en riesgo su continuidad operativa. La falta de respuesta oficial por parte de Petro-Perú ante estas acusaciones solo añade más incertidumbre al panorama financiero actual.


