Economía

Perú: ¿Un futuro brillante o un laberinto político? La economía se recupera, pero las sombras persisten

La economía peruana muestra signos positivos tras una dura contracción; sin embargo, desafíos políticos y estructurales amenazan su potencial crecimiento.

Luis Paredes 3 min de lectura
Perú: ¿Un futuro brillante o un laberinto político? La economía se recupera, pero las sombras persisten

La economía peruana muestra signos de vida

En medio de un panorama incierto, la economía del Perú comienza a dar señales de recuperación tras la contracción sufrida en 2023. Especialistas del sector empresarial, reunidos en un desayuno organizado por la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), han destacado que la inversión privada ha sido el motor principal detrás de este resurgimiento, alcanzando aproximadamente US$54.000 millones el año pasado y proyectándose hacia los US$60.000 millones para 2026.

A pesar de estos avances, el país enfrenta serias limitaciones estructurales y un entorno político complicado que podrían frenar su crecimiento. Diego Macera, director del Instituto Peruano de Economía (IPE), enfatizó que el contexto externo es favorable, sugiriendo que con una reducción en los factores de incertidumbre, Perú podría crecer cómodamente por encima del 4%.

El análisis político también ocupó un lugar central en las discusiones. Juan José Garrido, fundador y CEO de Options Lab, advirtió sobre la fragmentación política que marcará las elecciones del 2026, considerándolas como las más cruciales desde 1990. Con una proporción significativa del electorado aún indecisa —entre el 38% y el 40%— la inseguridad ciudadana se ha convertido en el principal problema para los votantes, superando incluso a las preocupaciones económicas.

Aparte de los riesgos políticos, Perú enfrenta brechas estructurales significativas en infraestructura básica. Guillermo León Suematsu, consultor internacional, alertó sobre el acceso limitado a agua potable y saneamiento; cerca de 3 millones de peruanos carecen de agua potable, mientras que más de 7 millones no tienen acceso a alcantarillado adecuado. Además, se estima que el 43% de las redes de alcantarillado está en riesgo de colapsar.

A nivel urbano, Alejandro Garland, presidente de Capeco, destacó la necesidad urgente de abordar el déficit habitacional. Actualmente se producen alrededor de 60.000 viviendas al año, muy por debajo del objetivo necesario para satisfacer la demanda creciente: doscientas mil viviendas formales anuales durante los próximos veinte años.

Wilder Sifuentes, ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, subrayó que mejorar la planificación urbana es esencial para evitar que las ciudades crezcan bajo condiciones informales. La falta de coordinación entre gobiernos locales y nacionales complica aún más esta tarea crítica.

Cerrando el evento empresarial, Guido Valdivia hizo hincapié en que los problemas estructurales no se resolverán únicamente con cambios políticos; es fundamental mejorar las reglas institucionales bajo las cuales opera el Estado. “No podemos seguir siendo sordos ni ciegos”, concluyó Valdivia.

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