Un nuevo capítulo en la regulación portuaria
El Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositrán) ha decidido apelar una reciente sentencia judicial que afecta al Terminal Portuario de Chancay. Esta acción busca que la instancia superior revoque la decisión anterior y declare infundada la demanda presentada contra su intervención regulatoria.
Ositrán fundamenta su apelación en un análisis técnico y legal exhaustivo, argumentando que los fundamentos de la resolución judicial contienen inconsistencias y no se alinean con el marco jurídico nacional. La entidad resalta que su competencia regulatoria no depende de contratos de concesión o titularidades específicas, sino del carácter público del uso de las infraestructuras.
Bajo las normativas actuales, cualquier infraestructura de transporte que ofrezca servicios al público está bajo la supervisión directa de Ositrán. Esto incluye tanto instalaciones públicas como privadas. La entidad enfatiza su compromiso por asegurar que los servicios se presten en condiciones adecuadas, garantizando igualdad de trato para todos los usuarios.
MÁS INFORMACIÓN: Ositrán también menciona el caso del Terminal Portuario LPO en Pucallpa como un precedente relevante, donde ya están ejerciendo sus competencias regulatorias.
Este caso es crucial no solo para el puerto de Chancay, sino también para establecer un precedente sobre cómo deben interpretarse las normativas vigentes. Ositrán sostiene que todas las infraestructuras similares deben estar sujetas a un marco regulatorio uniforme, evitando interpretaciones particulares que puedan crear excepciones indeseadas al régimen establecido.
A través de esta apelación, Ositrán reafirma su misión: proteger los intereses públicos y asegurar que todos los usuarios cuenten con mecanismos adecuados para presentar reclamos ante cualquier disconformidad. La transparencia y calidad del servicio son pilares fundamentales en esta labor reguladora.


