La SBS implementa cambios clave en la supervisión de conglomerados financieros
La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) ha dado un paso significativo al aprobar modificaciones en el reglamento que rige la supervisión consolidada de los conglomerados financieros y mixtos. Esta decisión, que se formalizó a través de la Resolución N.° 00879-2026, tiene como objetivo principal adaptar las normativas a los nuevos límites operativos de concentración que entrarán en vigor en junio de 2025.
El contexto de estas modificaciones se encuentra en el marco del Decreto Legislativo N.°1646, que busca alinear las regulaciones peruanas con prácticas internacionales. Este esfuerzo está orientado a mejorar la gestión del riesgo de concentración dentro del sistema financiero, asegurando así su solvencia y estabilidad. Además, se espera que estas medidas fomenten una mayor competencia en el sector crediticio.
Entre las nuevas disposiciones, destaca que los financiamientos otorgados por empresas vinculadas no podrán exceder el 25% del patrimonio efectivo de nivel 1 del grupo consolidable. Para los conglomerados pertenecientes al sistema de seguros, este límite se establece en un 30%. Asimismo, se especifica que el total de financiamientos a contrapartes conectadas por riesgo único no podrá superar también el 25%% del patrimonio efectivo mencionado.
A pesar de que estas regulaciones entrarán en vigencia oficialmente el 1 de marzo de 2027, la SBS ha diseñado un cronograma detallado para facilitar la adecuación gradual hasta el año 2031. Esto permitirá a las entidades financieras adaptarse sin afectar su operatividad actual.
La SBS ha aprovechado esta oportunidad para redefinir conceptos fundamentales relacionados con los conglomerados financieros y mixtos. Un conglomerado financiero es definido como un grupo bajo control común donde predominan actividades financieras; mientras que un conglomerado mixto incluye tanto actividades financieras como no financieras bajo una misma estructura organizativa.
MÁS INFORMACIÓN: La regulación busca prevenir riesgos sistémicos y promover un entorno más competitivo para los consumidores.


