Un evento sin precedentes
La Copa del Mundo 2026 se perfila como un hito no solo en el ámbito deportivo, sino también en el mundo del marketing y la publicidad. Con una participación ampliada a 48 selecciones, 104 partidos y tres países anfitriones —Estados Unidos, México y Canadá—, este torneo promete ser el más extenso y comercial de la historia.
La FIFA estima que más de 5.000 millones de personas seguirán el evento, generando un volumen de interacciones digitales sin precedentes. En la última edición celebrada en Qatar, las plataformas oficiales del organismo registraron un crecimiento cercano al 500% en interacciones, alcanzando un total acumulado de 262.000 millones de visualizaciones.
A medida que se acerca el torneo, las marcas están ajustando sus estrategias para captar la atención del consumidor. Según Eduardo Flores, director de Sport Marketing Toque Fino, “el Mundial es uno de los últimos fenómenos de atención masiva que quedan hoy en el planeta”. Las redes sociales han fragmentado las audiencias, pero este evento sigue siendo una oportunidad única para conectar con miles de millones al mismo tiempo.
A diferencia de ediciones anteriores donde la notoriedad era el objetivo principal, ahora los anunciantes buscan métricas concretas sobre retorno e impacto. “El patrocinio ha dejado de ser un gasto en imagen para convertirse en una inversión estratégica”, afirma Flores. Las marcas ya no solo quieren visibilidad; buscan resultados medibles que demuestren su efectividad.
No solo las marcas están cambiando su enfoque; los futbolistas también juegan un papel crucial en esta economía deportiva. Figuras como Neymar, quien generó cerca de $6 millones en acuerdos comerciales tras su convocatoria para el Mundial 2026, son ejemplos claros del valor comercial que poseen los atletas hoy día.
A pesar de que Perú no participará en esta edición del torneo, expertos coinciden en que la competencia por captar atención comenzará mucho antes del pitazo inicial. Marcas como Coca-Cola y McDonald’s ya han lanzado campañas innovadoras para conectar emocionalmente con los consumidores. La campaña más comentada hasta ahora es la realizada por Lego, que reúne a cuatro grandes figuras del fútbol mundial: Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, Kylian Mbappé y Vinícius Júnior.
A medida que se redefine lo que significa patrocinar eventos deportivos, cada vez más músicos e influencers están integrándose a estas campañas publicitarias. La combinación entre deporte y cultura pop está creando nuevas oportunidades para conectar con diversas generaciones.
A medida que nos acercamos al inicio del Mundial 2026, queda claro que este evento será mucho más que una simple competición deportiva; será una plataforma global donde negocios, tecnología y entretenimiento convergen para capturar la atención de miles de millones alrededor del mundo.


