Un legado de 15 años que enfrenta desafíos
Marca Perú, el emblema nacional que ha representado al país en el ámbito internacional durante los últimos 15 años, se encuentra en una encrucijada. A pesar de haber incrementado su valor a US$157.000 millones, la estrategia para promoverla ha perdido impulso, lo que podría afectar su capacidad para atraer inversiones y turistas.
<pdesde su creación en 2011, la Marca Perú ha visto un aumento del 74% en su valoración, según datos de Brand Finance. Sin embargo, este crecimiento no se traduce necesariamente en un posicionamiento sólido a nivel global. En el ranking RepCore Nations 2024, Perú ocupó el puesto 32 mundial y fue reconocido como “Marca País del Año 2026” por la Country Brand Foundation de España, convirtiéndose en el primer país latinoamericano en recibir tal distinción.
A pesar de estos logros, expertos advierten sobre una falta de continuidad en las políticas promocionales que han debilitado la marca. José Ruidías, profesor de Pacífico Business School, señala que las marcas país dependen tanto del aspecto emocional como del institucional. La incertidumbre política y la inseguridad han afectado negativamente la percepción internacional del Perú.
Eduardo Ferreyros, exministro y uno de los arquitectos detrás del lanzamiento inicial de Marca Perú, critica la falta de recursos asignados a su promoción durante los últimos cinco años. “La dirección ha estado paralizada”, afirma Ferreyros, quien destaca que cambios constantes en el liderazgo ministerial han contribuido a esta inestabilidad.
A pesar del panorama desalentador actual, hay quienes creen firmemente que Marca Perú aún tiene un gran potencial por desarrollar. Juan Stoessel, vicepresidente de la Cámara Regional de Turismo de Cusco (Cartuc), sostiene que con una política más estable y recursos adecuados, es posible revitalizar esta marca para impulsar tanto el turismo como las exportaciones.
Para recuperar terreno perdido y maximizar su impacto positivo sobre la economía nacional, es crucial que el gobierno priorice nuevamente a Marca Perú. Esto incluye no solo aumentar el presupuesto destinado a campañas internacionales sino también diversificar los destinos promocionados más allá del tradicional enfoque hacia Cusco y Lima.


