Un impulso sin precedentes para la infraestructura peruana
En el primer semestre de 2023, Perú ha registrado una inversión histórica de S/5.872 millones en proyectos bajo la modalidad de Obras por Impuesto (OxI), según anunció Denisse Miralles, directora de Inversiones Descentralizadas de ProInversión. Esta cifra no solo supera el total del año anterior, que fue de S/5.261 millones, sino que también refleja un compromiso renovado del sector privado en la mejora de la infraestructura pública.
Durante un evento titulado ‘Obras por Impuestos: Inversión en infraestructura para enfrentar el fenómeno de El Niño’, Luis del Carpio, presidente ejecutivo de ProInversión, destacó cómo este mecanismo puede ser crucial para acelerar las obras necesarias para enfrentar emergencias climáticas. La participación del sector privado se vuelve esencial no solo para financiar estos proyectos, sino también para garantizar su ejecución eficiente.
Las OxI permiten a los gobiernos subnacionales y universidades públicas acceder a financiamiento mediante un tope máximo establecido por el Ministerio de Economía y Finanzas. Este año, el límite total asciende a S/69.096 millones, con asignaciones específicas que incluyen S/34.0401 millones para gobiernos regionales y S/33.178 millones para locales.
Oscar Rosales, asesor en ProInversión, subrayó que este sistema no solo facilita la ejecución inmediata de proyectos necesarios ante desastres naturales como El Niño, sino que también ayuda a mantener la liquidez necesaria para otras demandas sociales urgentes.
A medida que Perú se prepara para enfrentar posibles impactos negativos derivados del fenómeno climático, Genaro Meza del Instituto Nacional de Defensa Civil recordó las devastadoras consecuencias económicas del fenómeno El Niño Costero en 2017, que causó pérdidas estimadas en US$4.016 millones. La costa norte es particularmente vulnerable a estos eventos extremos.
A pesar de los esfuerzos actuales, Meza advirtió sobre los riesgos persistentes como inundaciones y brotes de dengue tras desastres naturales previos. Además, mencionó que la falta de planificación territorial adecuada ha sido un obstáculo significativo en la respuesta a emergencias pasadas.
A medida que se acerca la temporada lluviosa desde septiembre hasta diciembre, las autoridades están trabajando arduamente para reducir la incertidumbre sobre los impactos geográficos específicos mediante una mejor recopilación y análisis de datos meteorológicos. Alfredo Zambrano del Centro Nacional de Estimación enfatizó que esta información será vital para mitigar daños potenciales durante los meses críticos.


