Un cambio de paradigma en la logística peruana
En un giro sorprendente para el sector del transporte pesado en Perú, el uso del gas natural vehicular (GNV) ha alcanzado cifras récord. Más de 10,000 unidades, entre camiones y buses, han adoptado esta alternativa energética, marcando un hito significativo en la búsqueda de eficiencia y sostenibilidad.
La transformación comenzó con el programa Bono Camisea GNV, una colaboración entre Cálidda y el Consorcio Camisea que facilitó a muchas empresas la adquisición de vehículos nuevos o la conversión de los existentes a GNV. Este esfuerzo ha sido crucial para cambiar la percepción sobre el uso del gas natural como combustible viable para el transporte pesado.
Las empresas que han optado por este cambio no solo están mejorando su imagen ambiental, sino que también están disfrutando de ahorros considerables. Según Eduardo Villacorta, Gerente General de Logística Intermodal, algunas rutas han reportado reducciones en costos de combustible superiores al 50%. Este ahorro se debe a la estabilidad del precio del gas natural frente a las fluctuaciones del diésel.
Aparte del ahorro económico, los vehículos a GNV ofrecen una autonomía impresionante. Con capacidades para recorrer hasta 900 kilómetros, estos camiones pueden realizar trayectos largos sin necesidad de reabastecimiento frecuente. Esto es especialmente ventajoso para las rutas que conectan Lima con regiones como Huánuco o Huaraz.
A pesar del crecimiento notable en este sector, persisten dudas sobre la disponibilidad del GNV fuera de las grandes ciudades. Sin embargo, actualmente hay más de 330 estaciones de servicio distribuidas por todo el país, lo que garantiza un suministro constante incluso en rutas remotas. Además, se prevé la apertura de nuevas estaciones en lugares estratégicos como Huánuco y Arequipa durante 2026.
Aquellos interesados en hacer la transición al GNV pueden beneficiarse del programa Flotahorro GNV de Cálidda, que ofrece financiamiento hasta del 80%% del valor total del vehículo nuevo con tasas competitivas desde el 9% anual. Esto permite a las empresas cubrir sus cuotas utilizando los ahorros generados por el uso eficiente del gas natural.
A medida que más empresas se suman a esta tendencia hacia un transporte más sostenible y eficiente, queda claro que el GNV no es solo una opción temporal; es una solución estratégica para enfrentar los desafíos económicos actuales. Con cada vez más unidades operando bajo este sistema, Perú está dando pasos firmes hacia un futuro logístico más verde y rentable.


