Una nueva era para el gas natural en el sur peruano
La Transportadora de Gas del Perú (TGP) ha reactivado su proyecto más ambicioso hasta la fecha: la construcción del gasoducto costero que conectará las regiones de Ica, Arequipa y Tacna. Este plan, conocido como TGP Extensión Sur, representa una inversión estimada de US$2.072 millones y busca garantizar un suministro estable de gas natural a diversas industrias y centrales térmicas.
El ducto tendrá una longitud total de 817 kilómetros, comenzando en Humay e extendiéndose hasta Ilo, en la región de Moquegua. Además, se construirán tres ramales secundarios: uno hacia Arequipa (90 km), otro hacia Mollendo (16 km) y un tercer ramal que llegará a Tacna.
Este sistema no solo facilitará el transporte de gas natural, sino que también incluirá la instalación de una planta compresora ubicada en el kilómetro 417, específicamente en Atico, provincia de Caravelí. La capacidad inicial del gasoducto está diseñada para manejar 346 millones de pies cúbicos diarios, con posibilidades de expansión futura.
Lanzado inicialmente en octubre de 2024 durante un evento en Lima y Arequipa, este proyecto había sido concebido como complemento al SIT-Gas, un antiguo plan que se encuentra paralizado desde hace casi diez años. Sin embargo, su avance se vio obstaculizado por un incidente grave ocurrido a principios de este año: una falla catastrófica en el ducto Camisea-Lima dejó a miles sin acceso al gas natural durante más de dos semanas.
A pesar de los contratiempos previos, TGP confía en que esta nueva iniciativa no solo mejorará la infraestructura energética del sur peruano sino que también impulsará el desarrollo económico regional. Con la promesa de abastecer a industrias locales y plantas generadoras térmicas, se espera que este proyecto contribuya significativamente al crecimiento sostenible y a la creación de empleo.
A medida que avanza la planificación y ejecución del TGP Extensión Sur, los expertos están atentos a cómo este nuevo ducto podría cambiar las dinámicas energéticas no solo en Arequipa y Tacna sino también en todo el país. La necesidad urgente por diversificar las fuentes energéticas es más relevante que nunca ante los desafíos actuales del sector energético peruano.


