Un panorama desafiante para las empresas peruanas
En un mundo cada vez más impulsado por los datos, las empresas en Perú enfrentan un reto significativo: la escasez de profesionales capacitados en este campo. Según el Estudio Brecha de Talento en Datos 2025, se estima que el país necesitará alrededor de 2.700 expertos para satisfacer la creciente demanda. Este déficit no solo pone en jaque a las organizaciones, sino que también plantea la necesidad de repensar cómo se busca y se forma el talento.
A medida que evoluciona el mercado, el perfil del profesional en datos ha cambiado drásticamente. Ya no se trata únicamente de habilidades técnicas; hoy se valoran competencias más integrales. Las empresas buscan individuos que no solo sean capaces de manejar grandes volúmenes de información, sino que también puedan comunicar sus hallazgos y liderar equipos.
Una estrategia clave para abordar esta brecha es mirar hacia adentro. Las organizaciones deben considerar la posibilidad de realizar ‘upskilling’ o ‘reskilling’, es decir, capacitar a su personal actual para asumir roles relacionados con datos. Esto no solo ayuda a retener talento valioso, sino que también permite aprovechar el conocimiento previo sobre la empresa y su cultura.
Las habilidades técnicas son importantes, pero no suficientes. Los candidatos ideales deben poseer una mentalidad empresarial aguda y ser capaces de formular las preguntas correctas que guíen sus análisis. La capacidad para traducir problemas complejos en soluciones analíticas claras es fundamental para generar valor real a partir de los datos.
A medida que los modelos analíticos se vuelven más complejos, también lo hacen las implicaciones éticas asociadas con ellos. Un buen profesional debe aplicar un pensamiento crítico riguroso al evaluar los datos y ser consciente de las responsabilidades inherentes a su trabajo. Esto incluye decidir qué procesos automatizar y establecer límites claros cuando surgen errores.
No menos importante es la necesidad de aumentar la representación femenina en roles relacionados con datos. La diversidad dentro de los equipos asegura una calidad superior en el análisis y ayuda a reducir sesgos, lo cual es crucial para desarrollar modelos inclusivos que reflejen a toda la población. Iniciativas como Women in Data Science están comenzando a hacer una diferencia significativa al inspirar a más mujeres a ingresar en este campo.
A medida que las organizaciones peruanas navegan por este nuevo paisaje laboral, aquellas que comprendan la importancia de combinar habilidades técnicas con una visión empresarial amplia y ética serán las más exitosas al atraer y retener el talento necesario para prosperar en la era digital.


