Impacto económico alarmante
Un nuevo informe del Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL) ha encendido las alarmas sobre el posible impacto del fenómeno climático conocido como El Niño Costero. Se estima que, si se materializa, las pérdidas económicas podrían superar los S/291 millones diarios en siete regiones del Perú.
Las áreas más vulnerables incluyen a Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad, Ica, Arequipa y Moquegua. Estas regiones no solo representan el 23.3% del PBI nacional, sino que también albergan a un gran porcentaje del empleo formal privado. Excluyendo Lima Metropolitana, su participación en el empleo formal asciende al 60.5%, lo que subraya su importancia estratégica para la economía peruana.
Según el análisis realizado por el IEDEP, los sectores que sufrirían mayores pérdidas son la manufactura, el comercio y el agropecuario. En particular, se prevé que el sector manufacturero podría enfrentar pérdidas diarias de hasta S/111.8 millones, siendo Piura y Ica las más afectadas con pérdidas estimadas en S/27.5 millones y S/24.6 millones respectivamente.
El sector agropecuario también se vería gravemente impactado con pérdidas potenciales de S/64.2 millones diarios. La Libertad e Ica serían las regiones donde estas pérdidas serían más significativas debido a su dependencia de la continuidad productiva y logística.
El comercio podría registrar hasta S/74.9 millones diarios en pérdidas, con Arequipa y Piura enfrentando las mayores presiones económicas. Por otro lado, los daños en infraestructura vial podrían generar pérdidas adicionales de hasta S/40.4 millones diarios, afectando principalmente a La Libertad e Ica.
Aparte del impacto económico directo, este fenómeno también tendría un fuerte componente social: aproximadamente 1.9 millones de personas viven en condiciones de pobreza en estas siete regiones, lo que aumenta su vulnerabilidad ante desastres naturales.
En cuanto al comercio exterior, Carlos Posada del Instituto de Investigación y Desarrollo de Comercio Exterior (Idexcam) advirtió sobre riesgos significativos para la actividad exportadora vinculada a la pesca tradicional durante este periodo crítico entre marzo y noviembre.
A medida que se intensifiquen las condiciones climáticas adversas, es probable que aumenten los costos operativos y se impongan restricciones sobre ciertas capturas pesqueras clave como la anchoveta.
Óscar Chávez del IEDEP enfatizó la necesidad urgente de una respuesta gubernamental efectiva para mitigar estos impactos económicos antes mencionados; sin medidas inmediatas para rehabilitar infraestructuras críticas como carreteras y sistemas de riego, las consecuencias podrían ser aún más severas.


