Un legado de inclusión y oportunidades
El mundo financiero peruano se encuentra de luto tras el fallecimiento de Pablo Ignacio Manrique Oroza, quien ocupaba el cargo de presidente del directorio de Caja Arequipa. Su muerte, confirmada por la propia institución, ha dejado una profunda huella en aquellos que conocieron su compromiso con la inclusión financiera y su dedicación a fomentar el emprendimiento en el país.
Manrique Oroza asumió la presidencia del directorio en enero de este año, después de ser designado por la Cámara de Comercio e Industria de Arequipa. A lo largo de su carrera, no solo se destacó como líder en Caja Arequipa, sino que también ocupó importantes posiciones como gerente general en la Asociación Cerro Verde y fue docente en la Universidad Católica de Santa María. Su experiencia abarcó tanto el ámbito nacional como internacional, donde desempeñó roles directivos en diversas empresas.
A lo largo de su gestión al frente del directorio, Manrique Oroza se enfocó en fortalecer institucionalmente a Caja Arequipa. La entidad financiera resaltó que bajo su liderazgo se lograron avances significativos para cumplir con el propósito fundamental: impulsar la inclusión financiera y generar oportunidades para miles de peruanos. “Durante su gestión lideró con visión y responsabilidad”, expresó Caja Arequipa en un comunicado oficial.
La noticia del fallecimiento ha provocado una ola de condolencias desde distintos sectores. “Expresamos nuestras más sinceras condolencias a su familia, seres queridos y a todas las personas que compartieron con él una trayectoria marcada por el compromiso, la integridad y una firme vocación de servicio”, añadió Caja Arequipa, reflejando así el impacto positivo que tuvo Manrique Oroza en quienes lo rodeaban.
A medida que los colegas y amigos recuerdan sus contribuciones al sector financiero peruano, surge una reflexión sobre cómo continuar su legado. La visión estratégica que promovía no solo benefició a Caja Arequipa sino también a innumerables emprendedores que encontraron apoyo bajo su dirección. La comunidad empresarial ahora enfrenta el desafío de mantener vivo ese espíritu innovador y solidario que caracterizó a Pablo Ignacio Manrique Oroza.


