Advertencia desde el norte
La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos ha lanzado una clara advertencia respecto a las recientes propuestas de modificación a la ley de concesiones mineras en Perú. Según su análisis, estos cambios podrían tener un efecto devastador en la inversión extranjera en el sector minero del país andino.
En un comunicado publicado en su cuenta oficial de X, la oficina estadounidense destacó que las modificaciones planteadas aumentarían significativamente el riesgo y la incertidumbre regulatoria. Este escenario podría alejar a los inversionistas que han aportado miles de millones al desarrollo minero peruano, un sector vital para la economía nacional.
Una de las propuestas más controvertidas es la reducción del plazo para poner en operación un proyecto minero, que pasaría de 30 a solo 15 años. César Riofrío, geólogo senior y miembro del comité organizador de proEXPLO 2026, ha expresado su preocupación al respecto. Según él, esta modificación no refleja los tiempos reales necesarios para desarrollar adecuadamente un proyecto minero.
Riofrío señala que el tiempo promedio global entre el descubrimiento y la producción efectiva de un yacimiento es de aproximadamente 28 años. En Perú, debido a una carga burocrática considerable, este proceso puede extenderse entre 40 y 55 años. Por lo tanto, reducir drásticamente los plazos podría resultar contraproducente.
El Ministerio de Energía y Minas (Minem), por su parte, ha manifestado su inquietud ante esta propuesta normativa. Aseguran que los cambios sugeridos no son técnicamente viables y podrían debilitar la competitividad del país frente a otras jurisdicciones mineras. Además, advierten sobre posibles efectos negativos como un aumento en los conflictos relacionados con concesiones y mayores incentivos para actividades ilegales.
A medida que se discuten estas reformas legislativas, es fundamental recordar que el sector minero representa una parte crucial de la economía peruana. La inversión extranjera no solo genera empleo sino también contribuye al desarrollo sostenible del país mediante prácticas responsables y transparentes.
Tanto Estados Unidos como expertos locales abogan por políticas claras y basadas en normas que fortalezcan el sector minero formal. La creación de cadenas de suministro globales confiables para minerales críticos es esencial para asegurar un futuro próspero tanto para Perú como para sus socios comerciales internacionales.


