Economía

Crisis energética en Perú: ¿Cómo afecta la emergencia de Camisea a la industria y el mercado local?

La emergencia en Camisea provoca incertidumbre sobre el suministro energético; sin embargo, Peru LNG asegura tener reservas suficientes para abastecer al mercado local.

Andrea Huamán 3 min de lectura
Crisis energética en Perú: ¿Cómo afecta la emergencia de Camisea a la industria y el mercado local?

La situación actual del gas natural en Perú

La reciente emergencia en el yacimiento de Camisea ha generado un impacto significativo en el suministro de gas natural, afectando a cerca de mil industrias en Lima y Callao. Sin embargo, desde Peru LNG, se asegura que no hay desabastecimiento para las concesiones del norte y sur del país. María Julia Aybar, Country Manager de Hunt Oil, operadora de Peru LNG, ha declarado que aunque el flujo de gas para exportación se ha interrumpido, hay suficiente gas líquido almacenado en Pampa Melchorita para abastecer a las concesiones locales.

A pesar de contar con reservas adecuadas para el mercado interno, la empresa enfrenta desafíos significativos debido a la interrupción del suministro. La crisis actual también está ligada al aumento global del precio del gas natural licuado (GNL), que ha escalado casi al doble desde antes del conflicto en Medio Oriente. Según Aybar, el precio del GNL estaba alrededor de US$10-11 antes de la crisis y ahora se acerca a los US$20. Este aumento no solo afecta los ingresos de Peru LNG sino también las regalías que debería recibir el Estado peruano.

Aybar enfatiza que cada vez que hay una crisis que afecta al mercado local, como es el caso actual, se corta primero el suministro destinado a la exportación. Esta política busca proteger las necesidades energéticas internas. «Estamos preparados para este tipo de procedimientos», afirma Aybar, quien reconoce que esta situación no es nueva para ellos.

A pesar de los problemas generados por la emergencia en Camisea, Aybar asegura que no hay desabastecimiento ni en el norte ni en el sur del país. «Hemos podido atender un mayor volumen solicitado», señala. Esto es posible gracias a los volúmenes preventivos mantenidos por Peru LNG para situaciones críticas como esta.

Aybar explica que si se restablece rápidamente el ducto dañado, habrá un proceso gradual antes de que vuelva a fluir gas hacia Lima. Primero deben reiniciarse las operaciones en los campos productores y abrir los pozos nuevamente. Desde ese momento hasta llegar al consumidor final podría transcurrir un día entero.

A medida que Perú enfrenta esta crisis energética, queda claro que es fundamental priorizar tanto las necesidades locales como garantizar un suministro estable para evitar futuras emergencias similares. La situación actual pone sobre la mesa una discusión más amplia sobre cómo gestionar mejor los recursos energéticos del país.

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