Un panorama mixto en el crecimiento regional
La economía peruana ha mostrado un crecimiento notable en 2025, impulsada principalmente por la inversión privada y el consumo de los hogares. Sin embargo, este avance no ha sido uniforme a lo largo del país. De las 24 regiones que componen Perú, 21 experimentaron un crecimiento, mientras que 12 se desaceleraron y tres sufrieron caídas en su Producto Bruto Interno (PBI).
El norte del país se destacó como la región con mayor crecimiento, alcanzando un impresionante 4,1%. Este aumento se atribuye al dinamismo en sectores como la pesca y manufactura en Piura, así como a una mayor producción de oro en Cajamarca. En segundo lugar, el oriente también mostró resultados positivos con un incremento del 3,5%, gracias a avances significativos en la producción petrolera de Loreto.
A pesar de ser una de las áreas más desarrolladas del país, Lima vio una desaceleración en su crecimiento, bajando del 3,7% al 3,2%. Esto contrasta con los aumentos observados en otras regiones vinculadas al consumo. Por otro lado, el sur fue la zona que menos creció con solo un 2,3%, aunque algunas provincias como Apurímac y Tacna lograron destacar por sus mayores leyes minerales.
A pesar de las disparidades regionales, se estima que al menos 18 regiones habrían logrado reducir su nivel de pobreza. Este avance es crucial para mejorar las condiciones sociales y económicas del país. Sin embargo, hay incertidumbres sobre cómo continuará esta tendencia positiva. Regiones como Ica y Cusco presentan tasas de pobreza complicadas debido a sus respectivos contextos económicos.
A medida que nos adentramos en 2026, las proyecciones económicas siguen siendo optimistas pero cautelosas. En enero se reportó un crecimiento del 3,5%, impulsado por una mayor demanda eléctrica y un repunte en la minería. No obstante, factores como la incertidumbre política y los riesgos climáticos podrían afectar este impulso.
A lo largo de las últimas dos décadas, ha quedado claro que las regiones con mayor dinamismo económico son también aquellas donde se han logrado avances significativos en términos sociales. Apurímac es un ejemplo destacado; entre 2004 y 2024 logró crecer a un ritmo promedio del 8,1%, reduciendo su pobreza anualmente.
Asegurar un crecimiento sostenido es fundamental para continuar reduciendo los niveles de pobreza. Las decisiones políticas deben alinearse con esta necesidad si se desea mantener este progreso social tan necesario para millones de peruanos.


