Perspectivas optimistas en un entorno desafiante
La Bolsa de Valores de Lima (BVL) se encuentra en una trayectoria ascendente, proyectando la apertura de entre 60,000 y 70,000 nuevas cuentas para finales de este año. Este crecimiento es impulsado por la creciente participación de inversionistas minoristas, especialmente jóvenes, que buscan aprovechar las oportunidades del mercado a través de plataformas digitales.
Según Miguel Ángel Zapatero, gerente general de la BVL, el perfil del nuevo inversor está cambiando. La mitad de las cuentas abiertas recientemente pertenecen a personas menores de 30 años. Además, un notable 40% corresponde a mujeres, lo que refleja un avance hacia una mayor inclusión financiera. Este fenómeno no solo se limita a Lima; el 50% de las nuevas cuentas se abren fuera de la capital, lo que indica un dinamismo regional significativo.
A pesar del optimismo, Zapatero advierte sobre una cautela palpable entre las empresas. El aumento en capitalizaciones ha sido moderado en comparación con años anteriores, ya que muchas compañías prefieren adoptar una postura conservadora mientras observan cómo evoluciona el panorama electoral. “Las empresas están alineadas a ‘esperar y ver’”, comenta Zapatero.
A medida que la BVL busca integrarse con las bolsas de Chile y Colombia, se están realizando esfuerzos significativos para establecer una plataforma tecnológica robusta y eficiente. Zapatero destaca que esta integración requiere uniformidad en las reglamentaciones operativas entre los tres países involucrados. “Es fundamental contar con un reglamento estándar y reglas claras”, enfatiza.
No obstante, existen tres pilares críticos que deben abordarse antes de lograr esta integración: primero, establecer una cámara central contrapartida en Perú; segundo, asegurar que todas las corredoras operen bajo condiciones equitativas; y tercero, facilitar la interoperabilidad entre los mercados bursátiles. “La cámara es crítica”, subraya Zapatero al referirse a su importancia para mitigar riesgos operativos.
A pesar de los desafíos regulatorios actuales, Zapatero estima que si todo avanza según lo planeado, la integración completa podría culminar hacia mediados del 2027. Sin embargo, esto dependerá del ritmo al cual cada país implemente sus reformas necesarias. “Son bastantes piezas moviéndose”, concluye el ejecutivo.


