Economía

El auge de las oficinas B+: ¿una nueva era para el mercado inmobiliario en Lima?

Las oficinas B+ están redefiniendo el mercado inmobiliario limeño al atraer cada vez más empresas que buscan calidad sobre precio.

Luis Paredes 3 min de lectura
El auge de las oficinas B+: ¿una nueva era para el mercado inmobiliario en Lima?

Un cambio en la demanda de espacios de trabajo

En el dinámico panorama inmobiliario de Lima, un fenómeno notable está tomando forma: las oficinas B+, consideradas de gama media alta, están ganando terreno frente a sus contrapartes más tradicionales. Este cambio se traduce en una creciente preferencia por espacios que ofrecen mejores prestaciones y condiciones, lo que ha llevado a muchas empresas a reconsiderar sus opciones de arrendamiento.

Según Sandro Vidal, director de Investigación y Consultoría de RE Propiedades, este movimiento hacia las oficinas B+ se debe a dos tendencias simultáneas: la salida de inquilinos de edificios B y la llegada de nuevos usuarios a los espacios mejor calificados. “La demanda por oficinas B+ prevalece”, afirma Vidal, destacando que pequeñas y medianas empresas son las principales impulsoras de esta migración.

A pesar del aumento en los precios por metro cuadrado en las oficinas B+, muchas empresas están dispuestas a pagar la diferencia. Max Medina, gerente de Estudios e Investigación en Binswanger Perú, explica que factores como ubicación, infraestructura y eficiencia energética son determinantes para esta decisión. “Si una empresa encuentra un edificio tradicional a US$14 o US$15 por m² pero puede optar por uno superior a US$17 o US$18 por m², muchas veces evalúan pagar esa diferencia”, sostiene Medina.

El mantenimiento adecuado y las características distintivas son esenciales para mantener la competitividad en el mercado. Los expertos coinciden en que no basta con reducir precios; es fundamental invertir en mejoras para atraer inquilinos. Jorge Ramos, director de Mercados de Capitales y Relación con Inversionistas de FIBRA Prime, señala que un edificio bien ubicado puede recuperar su atractivo mediante una gestión eficiente y servicios adecuados.

Este nuevo enfoque también plantea desafíos para los desarrolladores inmobiliarios. En lugar de ofrecer productos genéricos dentro del segmento B, ahora se requiere identificar nichos específicos y adaptar los proyectos a las necesidades del mercado. Esto podría abrir oportunidades para edificios destinados a operaciones específicas como ‘back office’ o ‘contact centers’.

Aunque el primer semestre muestra una clara preferencia por las oficinas B+, los especialistas advierten sobre la premura al declarar un cambio estructural definitivo. La historia reciente del mercado ha demostrado ciclos alternos entre desocupación y ocupación sostenida en diferentes categorías. Así lo reafirma Vidal: “No estamos dejando atrás las oficinas B; simplemente estamos viendo una diferenciación más marcada”.

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