Economía

Alza de precios en alimentos impulsa la inflación en Perú: ¿qué nos depara el futuro?

La reciente subida en los precios alimentarios ha llevado a un inesperado aumento en la inflación peruana. Analistas advierten sobre posibles impactos futuros.

Andrea Huamán 2 min de lectura
Alza de precios en alimentos impulsa la inflación en Perú: ¿qué nos depara el futuro?

Un aumento inesperado en la inflación

En un giro sorprendente, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Lima Metropolitana ha registrado un incremento del 0,69% durante febrero de 2026, superando las expectativas del mercado que preveían un aumento mucho más moderado del 0,23%. Este cambio significativo ha llevado a los analistas a replantear sus proyecciones sobre la economía peruana.

El principal motor detrás de este aumento es el notable incremento en los precios de los alimentos, que se dispararon un 2,0%. Entre los productos más afectados se encuentran el pollo eviscerado y los huevos, con aumentos del 8,5% y 18,0%, respectivamente. Las hortalizas y tubérculos también han visto incrementos considerables debido a factores climáticos adversos y problemas logísticos recientes.

Aparte del alza en los precios alimentarios, otros factores han contribuido a este fenómeno. Un reajuste en las tarifas de agua potable residencial ha aumentado un 10,3%, aunque esto fue parcialmente contrarrestado por una reducción del 2,8% en las tarifas eléctricas. En contraste, el sector de comunicaciones experimentó una caída del 1,1%, impulsada por una disminución en el consumo telefónico móvil.

A medida que avanza el año, BBVA Research anticipa que la tasa interanual de inflación continuará su trayectoria ascendente. Se espera que las anomalías climáticas afecten aún más la producción local de alimentos. Además, factores como la apreciación previa del sol y la normalización internacional de insumos están perdiendo su efecto estabilizador sobre la inflación.

Puedes ver: La crisis energética podría agravar aún más la situación económica.

No solo las condiciones internas están influyendo; las tensiones geopolíticas en Medio Oriente podrían elevar aún más el precio del petróleo. Esto podría trasladarse a un aumento en los costos locales de combustibles y otros bienes esenciales. En este contexto incierto, BBVA proyecta que el Banco Central mantendrá su tasa de política monetaria en 4,25%, mientras monitorea cuidadosamente las expectativas inflacionarias.

A pesar de estos desafíos económicos inminentes, hay cierta esperanza: se estima que la inflación cerrará 2026 alrededor del 2,5%, dentro del rango meta establecido por el Banco Central. Sin embargo, existe una clara advertencia sobre riesgos al alza debido tanto a factores globales como locales.

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