Un regreso esperado
La selección de Paraguay está a punto de vivir un momento histórico al enfrentar a Alemania en los dieciseisavos de final del Mundial 2026. Después de una ausencia de 16 años en la máxima cita del fútbol, el equipo guaraní se siente emocionado y listo para demostrar su valía en el escenario internacional.
El entrenador Gustavo Alfaro ha manifestado su entusiasmo por este encuentro, describiéndolo como una «alegría muy grande». En una reciente rueda de prensa, Alfaro enfatizó la importancia de abordar este partido con «humildad» y «sencillez», características que han definido al equipo durante su trayectoria en el torneo.
A pesar de ser conscientes de la complejidad del desafío que representa Alemania, uno de los favoritos históricos del fútbol mundial, la Albirroja confía en sus capacidades. El técnico argentino subrayó que su equipo intentará «competir» y estar a la altura del reto, recordando que ya han demostrado su potencial al superar la fase de grupos tras un inicio complicado.
Bajo la dirección de Alfaro, Paraguay logró clasificar al Mundial y ha tenido actuaciones destacadas, incluyendo una victoria sobre Turquía y un empate sin goles contra Australia. A pesar de haber comenzado con una derrota ante Estados Unidos, el equipo ha mostrado resiliencia y determinación.
Independientemente del resultado contra Alemania, Alfaro asegura que esta experiencia será invaluable para el futuro. «Más allá de que nos toque pasar o quedar al margen, esto continúa; Paraguay ya está clasificado para el próximo Mundial», afirmó. Este enfoque positivo refleja no solo las aspiraciones inmediatas del equipo sino también su visión a largo plazo.
No solo están enfocados en este torneo; Paraguay también se prepara para ser sede junto a Argentina y Uruguay en la Copa del Mundo 2030. Esta colaboración es parte de las celebraciones por los 100 años desde el primer Mundial, lo que añade un significado especial a su participación actual.


