Un partido lleno de emociones en Quito
La Copa Libertadores 2026 ha dejado una huella imborrable en los aficionados del fútbol sudamericano, y el reciente enfrentamiento entre Liga de Quito y Palmeiras es un claro ejemplo de ello. En un vibrante encuentro disputado el pasado miércoles 16 de septiembre en el Estadio Rodrigo Paz Delgado, la escuadra ecuatoriana logró igualar la serie con una victoria por 3-2 en tiempo reglamentario, pero fue el equipo brasileño quien finalmente se llevó el pase a las semifinales tras una intensa tanda de penales.
El encuentro comenzó con un temprano gol del Palmeiras, cuando Marlon Freitas abrió el marcador apenas a los 9 minutos. Sin embargo, la respuesta local no tardó en llegar; Luis Segovia, con un cabezazo preciso, empató el partido a los 15 minutos. Este intercambio de goles estableció rápidamente un clima de tensión y emoción que mantuvo a los espectadores al borde de sus asientos.
A medida que avanzaba la segunda mitad, Palmeiras tomó nuevamente la delantera gracias a un penal ejecutado por Vitor Roque, quien anotó al minuto 73, colocando el marcador global en 3-1 a favor del equipo visitante. A pesar de esta desventaja, LDU no se rindió y luchó hasta el final.
Casi al cierre del partido, cuando todo parecía indicar que Liga de Quito quedaría eliminado, apareció Michael Estrada. Con dos goles espectaculares en los minutos 89 y 90+2, Estrada selló su legado como héroe local al empatar la serie global 3-3 y forzar una tanda de penales decisiva.
En la muerte súbita, las emociones continuaron intensificándose. A pesar del esfuerzo mostrado por LDU durante todo el encuentro, Lucas Rodríguez y Luis Segovia fallaron sus tiros desde los doce pasos. Esto permitió que Palmeiras asegurara su lugar en las semifinales tras una victoria por 4-3 en la tanda de penales.
Aunque Liga de Quito mostró una gran determinación y habilidad para revertir una situación adversa, fue Palmeiras quien demostró su fortaleza mental para avanzar en este prestigioso torneo continental. La afición ecuatoriana se despidió con orgullo tras haber presenciado uno de los partidos más emocionantes del año.


