Un nuevo amanecer para el Club Centro Deportivo Municipal
El futuro del Club Centro Deportivo Municipal, uno de los equipos más emblemáticos del fútbol peruano, se encuentra en una encrucijada. Con una deuda que supera los 12 millones de soles, la institución ha enfrentado constantes descensos administrativos y un panorama incierto. Sin embargo, la llegada de Omar Urteaga, un empresario inmobiliario con grandes ambiciones, podría marcar un cambio radical en su historia.
Urteaga ha prometido invertir 20 millones de dólares en los próximos diez años para transformar al club en una entidad modelo. Su visión incluye no solo saldar las deudas existentes, sino también construir un Centro de Alto Rendimiento (CAR) en Cieneguilla y desarrollar polideportivos verticales que permitan diversificar las actividades deportivas del club.
“Queremos que el Municipal vuelva a ser un club polideportivo de primer nivel”, afirma Urteaga. La idea es atraer a nuevos hinchas mediante el éxito deportivo y la formación de talentos desde las divisiones menores, aspirando a ser la base para la selección Sub-17 que competirá en el Mundial 2030.
La propuesta incluye la construcción de edificios deportivos donde se podrán practicar diversas disciplinas. Cada polideportivo tendrá un costo estimado entre 12 y 15 millones de dólares, financiados por inversores privados bajo un modelo de copropiedad. Esto permitirá al club generar ingresos sin asumir riesgos financieros directos.
A través de este sistema, los inversores recibirán acciones y membresías del club, lo que podría traducirse en una base sólida de entre 2,500 y 3,000 miembros. “Cada persona pagará aproximadamente 99 dólares al año por su membresía”, explica Urteaga.
A medida que se prepara para participar en la Copa Perú desde la etapa departamental este año, el club está reestructurando su plantilla con una inversión inicial entre 500,000 y 800,000 soles. El objetivo es claro: ascender a Liga 2 lo más pronto posible. Para ello, se están realizando pruebas nocturnas para captar talento local entre los jugadores descalificados.
Bajo el nuevo modelo administrativo como Sociedad Anónima, Urteaga asegura que no perderán su esencia. El accionariado estará dividido entre él (65%), socios históricos (10%) y otros inversionistas (25%). “Es vital mantener nuestra identidad; no podemos liquidar nuestra marca sin consenso”, aclara.
A diferencia de gestiones anteriores marcadas por la falta de claridad financiera, Urteaga promete auditorías externas regulares para garantizar transparencia. “Esto atraerá más inversiones porque ahora hay seguridad contractual”, señala.


