Un triunfo que marca el camino
Matías Zagazeta, un prometedor piloto peruano de tan solo 21 años, ha comenzado a dejar su huella en el mundo del automovilismo tras conseguir su primera victoria en el GT World Challenge Europe. La emocionante carrera tuvo lugar en el icónico circuito de Brands Hatch, donde Zagazeta, al volante de un Ferrari 296 GT3, se impuso junto a su compañero Tommaso Mosca, representando al prestigioso equipo AF Corse.
A pesar de haber recorrido un camino tradicional hacia la Fórmula 1, Matías ha decidido enfocarse en las carreras de resistencia. Este cambio estratégico no solo refleja su ambición por alcanzar la élite del automovilismo mundial, sino también su deseo de competir en una de las pruebas más prestigiosas: las 24 Horas de Le Mans. «Es un sueño para todos los pilotos», afirma Zagazeta.
Zagazeta reconoce que su éxito reciente es fruto de una intensa preparación física y mental. Entrenando entre tres y cuatro horas diarias en simuladores, además de dos horas adicionales en el gimnasio, ha logrado adaptarse rápidamente a las exigencias del nuevo vehículo. «La manera en que se debe conducir este auto es completamente diferente a lo que he experimentado antes», explica.
El joven piloto recuerda sus inicios cuando se mudó a Inglaterra a los 16 años. «Fue un cambio drástico; dejé atrás mi familia y amigos para perseguir mi sueño», comenta. Esta experiencia le ha permitido madurar tanto dentro como fuera de la pista. Hoy, vive en Barcelona, donde disfruta de un estilo de vida más cercano al suyo mientras se prepara para sus competencias europeas.
A pesar del desvío hacia las carreras de resistencia, Matías mantiene viva su aspiración por llegar a la Fórmula 1. Sin embargo, ahora se enfoca en ganar las 24 Horas de Le Mans. «Mi objetivo principal es llegar al Hypercar, que es como una Fórmula 1 con techo», señala entusiasmado. Además, expresa su admiración por Max Verstappen: «Es un piloto completo; me gustaría ser como él».
Zagazeta está emocionado por lo que viene este año. Con varias fechas aún por disputarse en el campeonato europeo y la próxima carrera programada para Monza, Italia —la casa de Ferrari— siente una mezcla entre nervios y motivación. Su meta es mantener la consistencia y seguir sumando puntos para luchar por el campeonato.


