Una medida inusual en el equipo femenino
En un giro sorprendente dentro del ámbito deportivo, la Selección peruana de vóley femenino ha implementado una política que ha generado tanto curiosidad como admiración. El entrenador Antonio Rizola ha decidido restringir el uso de teléfonos celulares entre las jugadoras durante gran parte del día, una medida que busca potenciar la concentración y cohesión del equipo durante su participación en el campeonato.
La jugadora Sandra Ostos, quien ha sido vocera de esta dinámica, expresó su agradecimiento hacia Rizola por establecer esta regla. «Doy muchas gracias al profe (Antonio) Rizola que no nos deja agarrar el celular. Nosotras no tenemos acceso al celular en este campeonato», comentó Ostos, subrayando cómo esta restricción permite a las jugadoras enfocarse plenamente en sus actividades deportivas.
A lo largo del día, las integrantes del equipo se dedican a diversas tareas relacionadas con la competencia, desde entrenamientos hasta análisis de video. «Después de almuerzo, desayuno y cena, estamos inmersas en actividades que nos preparan para los partidos», añadió Ostos. Este enfoque intensivo deja poco espacio para distracciones externas.
A pesar de las limitaciones impuestas por esta política, Ostos destacó que el tiempo libre se ha convertido en una oportunidad valiosa para fortalecer los vínculos entre las jugadoras. «En nuestro tiempo libre creo que todos nos comunicamos mucho más, ya que tenemos ese tiempo para poder conversar y conocernos mejor», afirmó.
Además, mantenerse alejadas de las redes sociales les permite proteger su concentración ante críticas externas. La voleibolista mencionó: «Sabemos que hay comentarios de personas ajenas al equipo que no suman a nuestra preparación». Esta decisión también implica un distanciamiento consciente del morbo mediático y las especulaciones sobre su desempeño.
Aunque enfrentan desafíos tanto dentro como fuera de la cancha, las jugadoras están unidas por un objetivo común: representar a Perú con dignidad y compromiso. «Nosotros estamos aquí para representar a nuestro país y hacer sentir orgullosos a todos los peruanos», enfatizó Ostos.
El sentimiento de orgullo por vestir la camiseta nacional es palpable entre las integrantes del equipo. Para ellas, cada partido es una oportunidad no solo para competir sino también para mostrar su dedicación y amor por el deporte. «Creo que ningún atleta puede mentir sobre lo emocionante que es representar a su país», concluyó Ostos con entusiasmo.


