Un día de fútbol y historia
El 12 de septiembre de 1992, el ambiente en Perú estaba cargado de emoción. En el estadio Alejandro Villanueva, Universitario de Deportes se enfrentaba a su eterno rival, Alianza Lima, en un clásico que prometía ser inolvidable. Con un marcador final de 2-0 a favor de los ‘cremas’, gracias a los goles de Juan Carlos Letelier y Álvaro Barco, la afición universitaria celebraba en las calles con fervor.
Aquel sábado no solo se vivió el clásico del fútbol peruano; también estaba programada una pelea épica entre el boxeador mexicano Julio César Chávez y el puertorriqueño Héctor ‘Macho’ Camacho, lo que mantenía a muchos peruanos pegados a sus pantallas. Mientras tanto, el presidente Alberto Fujimori, disfrutaba de un viaje familiar por la Amazonía, ajeno a lo que estaba por suceder en Lima.
Aprovechando la atención desviada hacia el deporte y el entretenimiento, las fuerzas del GEIN (Grupo Especializado en Inteligencia Antiterrorista) estaban llevando a cabo su propio plan. Bajo la dirección de Benedicto Jiménez y Marco Miyashiro, los suboficiales Cecilia Garzón ‘Gaviota’ y Julio Becerra ‘Ardilla’ habían estado vigilando durante meses una casa conocida como ‘El Castillo’, ubicada en la urbanización Los Sauces.
Cerca del final del partido, mientras los hinchas ‘íntimos’ abandonaban el estadio decepcionados tras otra derrota ante su archirrival, cuatro patrullas policiales se preparaban para ejecutar una operación crucial. A las 7:34 p.m., tras un sigiloso ingreso al inmueble, los agentes lograron capturar al líder terrorista Abimael Guzmán sin disparar un solo tiro. La noticia fue recibida con incredulidad; “Ha caído ‘El Cachetón’”, anunció Miyashiro por radio.
Poco después, Global TV comenzaba a transmitir la pelea esperada mientras una franja informativa anunciaba la captura histórica. Muchos espectadores pensaron que era una broma o un error hasta que los noticieros confirmaron la noticia. De repente, lo que había sido un emocionante triunfo deportivo quedó relegado a un segundo plano frente al impacto social y político que significó esta detención.
A pesar del gran logro futbolístico para Universitario ese día, pocos recordaron aquel clásico debido al peso histórico que trajo consigo la captura de Guzmán. En ese entonces no existían diarios deportivos dedicados exclusivamente al fútbol; solo algunos medios como Diario Ojo mencionaron brevemente la victoria ‘crema’. Así fue como este partido se convirtió en uno de los clásicos más olvidados del fútbol peruano.
Casi tres décadas después, este sábado 12 de septiembre marca nuevamente una fecha significativa para ambos equipos cuando vuelvan a enfrentarse en otro capítulo del clásico peruano. Sin embargo, esta vez será diferente; tanto hinchas como jugadores recordarán no solo el juego sino también cómo dos eventos históricos pueden cambiar radicalmente el rumbo narrativo de un país.


